Impartido por Belén Nuñez (bióloga) de KinderLab.

Se elaboraron elaboraron perfumes y les pusieron nombres como «Contagua», «Manzanil» o «Pedo». Estuvieron muy entretenidos y disfrutaron muchísimo.

Cultivamos nuestra mente, disfrutamos haciendo deporte, escuchando o tocando música, saboreando comida, mirando un hermoso paisaje…y sin embargo descuidamos el más importante y poderoso de nuestros sentidos: El  olfato.

El sentido del olfato es el más primitivo de los sentidos, nos advierte de peligros, nos proporciona placer, nos evoca recuerdos y emociones. Está directamente ligado a nuestras necesidades básicas y a nuestro mundo emocional.

En este taller hemos nuestras narices; jugado con 30 estímulos olfativos diferentes provenientes de la naturaleza y compuesto una melodía única de aromas.

Para niños de 6-9 años.